como limpiar joyasA diferencia de la plata, el oro no pierde su brillo con el tiempo. Sin embargo, el oro aun así puede acumular polvo e impurezas con el uso normal. Para devolverle el brillo a tus preciados anillos, brazaletes, collares y demás joyas de oro, sólo necesitarás unas cuantas herramientas e ingredientes caseros. ¡Tan sólo sigue los pasos a continuación!

  • Método 1: Limpiar tus joyas con líquido lavavajilla

Vierte unas cuantas gotas de detergente líquido lavavajilla en un tazón con agua tibia (no caliente). Mezcla suavemente. Si bien el agua común del grifo funcionará, para obtener mejores resultados, podrás usar agua gasificada sin sodio o agua carbonatada. La carbonación en estos líquidos ayudará a desprender la suciedad y los restos acumulados.

Déjalas remojar durante unos 15 minutos. Mientras remojan, el agua jabonosa tibia penetrará en las rendijas y en las grietas, desprendiendo así las acumulaciones de suciedad difíciles de llegar.
Frota cada joya por separado con un cepillo dental de cerdas suaves (entre más suaves, mejor), presta especial atención a los rincones y grietas donde podría esconderse la suciedad.

Enjuaga cada pieza con agua corriente tibia, esto ayudará a quitar la suciedad permanente que haya sido desprendida por el cepillo. Recuerda asegurarte de que el agua no esté caliente, en especial si tus joyas tienen piedras frágiles.
Deja que las joyas reposen sobre una toalla para que se sequen por completo antes de ponértelas de nuevo.

  • Método 2: Limpiar las joyas que tengan gemas pegadas

Ten en cuenta qué tipo de joyas deberán mantenerse secas. Aquellas que tengan gemas pegadas en la montura no deberán sumergirse en agua. El agua tibia podría desprender el pegamento, lo cual harían caer las gemas, en especial cuando se las somete a un cepillado intenso. Para esta clase de joyas, usa un método de limpieza especial que evite la inmersión total en agua.

Limpia las joyas con un paño jabonoso y húmedo. Prepara una pequeña cantidad de solución de líquido lavavajilla como en el método anterior. Remoja una toalla delicada y suave en la solución y frota suavemente tus joyas.
“Enjuaga” las joyas con un paño humedecido con agua corriente. Limpia suavemente las joyas con un paño húmedo, procurando absorber todo resto de espuma de jabón.

Distribuye o cuelga las piezas al revés después de limpiarlas. Déjalas secar de esta manera. Al hacerlo, cualquier resto de humedad se escurrirá, así te asegurarás de que no humedezca la montura.

  • Método 3: Limpiar las joyas con pasta dental

Mezcla una cantidad pequeña de pasta dental y agua. Echa aproximadamente ½ cm de crema dental a un tazón (¡o a la palma de tu mano!) y mézclala con una cucharada o dos de agua para formar una pasta ligera. La pasta dental, el cual es un abrasivo suave, sirve para desprender las impurezas acumuladas en tus joyas favoritas de oro sin rasparlas.

Utiliza un cepillo dental viejo de cerdas suaves y pasta dental para frotar delicadamente la suciedad. También podrías echar pasta dental a un paño para abrillantar una joya a mano. Si ves que tus joyas tienen rayones, probablemente sea a causa del cepillo dental, no de la pasta; usa un cepillo lo más suave posible.

Enjuágalas generosamente con agua limpia. Así como te enjuagas después de cepillarte los dientes, deberás enjuagar las joyas para ¡quitar cualquier impureza o suciedad desprendida!

 

De ésta forma tus joyas quedarán como nuevas. ¿Conoces algún otro método? ¡Patícanos cual!