blogAl comenzar un negocio desde tu hogar podrás ahorrar tiempo y costes, y por supuesto ¡ganar algo de dinero extra! Por desgracia, también tiene uno que otro inconveniente. Por ejemplo: lo sencillo que resulta perder la concentración y terminar por hacer otras cosas que no tienen nada qué ver con el proyecto, o simplemente, desistir del trabajo porque no tienes un gran equipo tras de ti que te esté motivando constantemente. 

Así que, si te has decidido a comenzar tu negocio en casa, te decimos las claves que recomienda el sitio Womenalia para que tu emprendimiento desde casa sea más productivo:  

Al que madruga, el tiempo le ayuda. Si tus condiciones de trabajo te lo permiten, levántate siempre antes de las 8 de la mañana. Es cierto que algunos trabajan mejor a altas horas de la noche o se concentran más por la tarde, pero no seguir un horario estable dispersa y podemos correr el riesgo de no estar disponibles cuando nos requieran.

¡Date una buena impresión! Aséate todos los días y oblígate a vestirte ¡Prohibido trabajar en pijama! Se trata de tener una rutina diaria que nos haga sentir profesionales y por supuesto serlo.

Planifícate. Sigue el sistema que mejor te funcione: listas, agenda... Lo importante es fijarte unos objetivos a cumplir para la jornada y que al final del día queden resueltos.

Escoge un lugar de trabajo y organízalo. Busca un rincón de tu casa que utilizar exclusivamente para el trabajo. Proporciónate lo necesario (estanterías, folios, un escritorio, móvil, etc.) y decóralo para que sea práctico y te haga sentir a gusto, que te motive a trabajar.

¡Durante el trabajo no estoy disponible! Para evitar distracciones, pide a quienes vivan contigo que respeten tu zona de trabajo y tus horarios. Explícaselo, para que quede claro cuándo estarás disponible. Es muy importante que sean conscientes de que el hecho de que estés en casa no significa que puedan interrumpirte; y sobre todo que no por trabajar desde allí vas a emplear la mañana para hacer recados y limpieza doméstica. Durante las horas de trabajo estás en tu oficina, independientemente de dónde se encuentre

¡Y repítetelo a ti mismo: tu horario es sagrado! Aunque parezca complicado, trata de no desconectar cada veinte minutos para mirar Youtube, el correo personal, Facebook... Piensa en todo lo que no lo harías en una oficina "por si te pillan" y tampoco lo hagas en casa. Esos ratitos perdidos terminan por alargarse y al final se convierten en horas... Y no hay nada más desalentador que darse cuenta de que hemos perdido toda una mañana en tonterías.

Es normal necesitar un descanso cada tanto, pero para que sea productivo y realmente sirva para despejarte aprovecha ese ratito para salir a pasear, tomar un café, hacer un recado... Pero siempre sin invertir más de media hora ¡Volverás como nueva!

¡Eventos a tu persona! Proponte realizar cursos relacionados con tu sector o con el emprendimiento, asiste a eventos empresariales, networkings... No sólo servirán para actualizarte y conocer gente; también te ayudará a ampliar tu red de contactos y a conocer noticias y tendencias a los que no tendrías acceso por otras vías ¡Incluso pueden surgir oportunidades de colaboración!

Así que, trabajar desde casa claro que no es tarea sencilla, pero tampoco imposible. Es más, puede ser la mejor forma de lograr tus metas, generar tus propios ingresos y ¿por qué no? iniciar tu propia empresa. No lo pienses tanto y ¡anímate a ser una #MujerEmprendedora!