Nos encanta fabricar joyas, hay que confesar que es nuestro hobbie favorito, algo así como una pasión más que un oficio. Sin embargo, esta labor tiene su chiste, se requieren herramientas y materiales especiales, además de uno que otro truquito, para conseguir los mejores diseños.

Uno de los materiales con los que más nos gusta trabajar es sin duda, el alambre. Porque es maleable, económico y elegantísimo, además, lo puedes encontrar en diferentes materiales y tamaños. Y antes de comenzar a profundizar en el tema, tienes que saber que existen dos aspectos importantes acerca del alambre: el calibre y la dureza. El primero solo hace referencia al grosor que tiene (mientras más pequeño sea el número, más grueso será el alambre).  Lo segundo se refiere a qué tan duro es, entre los que se encuentran las categorías “completamente duro”, “semiduro” y “blando”.

Va a depender de tu proyecto el tipo y tamaño del material. Aquí los pasos a seguir para conseguir la joyería perfecta.

Una vez que hayas elegido tu propósito y el material que vas usar. Tienes que tener en cuenta que:

El alambre de cola de tigre está hecho de varios hilos de alambre delgaditos trenzados, cubiertos con una capa de nylon que le da un terminado como encerado.

No es muy flexible y se usa para hacer collares ya que queda semi rigido y sostiene muy bien las grapas. No puedes utilizarlo en la técnica de alambrismo, pero sí para darle un aspecto “invisible” al engastado, de tal manera que parezca que las cuentas están flotando.

El alambe de latón (o cobre) es flexible y en el grosor correcto, es ideal para engarzar y hacer vueltas. Lo podrás encontrar en varios colores, e incluso, es el que se usa para bañarse en oro.

La desventaja es que se puede manchar al contacto con humedad, jabón, sudor u otros productos químicos que causen reacción,  especialmente el color dorado.

El alambre de aluminio de colores viene en distintos calibres y usualmente tiene color en el interior, por lo que no es necesario ser tan cuidadoso al usar las herramientas. Es ligero, muy flexible y no se mancha  

El alambre memoria está hecho de acero al carbón o de acero inoxidable. Es perfecto para brazaletes o para otras formas circulares porque vuelve a adoptar su forma circular que se le dio al momento de la fabricación. Se comporta como un resorte rígido y tiende a regresar a su posición original cuando se estira y se suelta.

Ahora, debes escoger un tamaño:

Joyas delicadas

Usa alambre de calibre 30 o 28 (de 0,25 a 0,32 mm). Ideal para el tejido en alambre, anillos, trabajo con cuentas y para hacer pequeñas cadenas. Para este calibre, usa herramientas finas.

Envolver las cuentas y hacer argollas para cadenas pequeñas

Usa un alambre de calibre 26 (0,40 mm). Este es el calibre más delgado entre los alambres. También usa herramientas finas para trabajar con un alambre de este calibre.

Diseños con cuentas

Usa un alambre de calibre 24 (0,51 mm). El calibre pasa por la mayoría de las cuentas pero no es tan grueso. Tiende a doblarse, por lo que tal vez necesites comprar una herramienta para enderezar alambres.

Incrustar piedras, aretes y dijes

Usa un alambre de calibre 22 (0,64 mm. Es de un calibre medio que se puede encontrar generalmente en diversos materiales y colores.

Broches normales, anillas de engarce y prendedores

Usa un alambre con un calibre de entre 20 y 18 (0,81 y 1 mm). También puede usarse para cadenas más gruesas o para enlazar cuentas de vidrio.

Joyas pesadas y largas

Usa alambre con un calibre de entre 16 y 14 (1,3 y 1,6 mm). Si usas cuentas pesadas o estás experimentando, este alambre grueso es ideal. También puedes usarlo para aros de servilleta o para la estructura de pantallas de lámparas.

Ahora que ya conoces todos los truquitos y características principales de este material tan popular, no tienes pretexto para comenzar tus diseños y con un poquitín de esfuerzo más, hasta tu propia empresa. ¡Ponte en marcha!