Mujer tranquilaEn ocasiones, entre el trabajo, los quehaceres de la casa y el millón de cosas que haces durante el día, te queda muy poco espacio para pensar en ti. Y si tienes algún problema o preocupación, le restas importancia porque sientes que las necesidades de tu familia están primero.


Con el paso del tiempo, el estrés se va acumulando; hasta que llega el punto en que termina por encontrar una salida, lo que se puede traducir en dolores físicos, como migraña o músculos tensos o en malestares emocionales, como la depresión, ansiedad e incluso, angustia.

Y si bien es cierto que, muchas veces no está en tus manos cambiar las situaciones ni mucho menos a las personas, hay una fórmula que te ayudará a superar los escenarios difíciles, además de que aprenderás a tomar las cosas con más calma.

 

  • 1. Busca la paz en tu interior

Ante una situación difícil intenta calmarte y reflexionar. Encuentra qué es lo que te está causando tanto problema, así podrás recapacitar y buscar una solución.

 

  • 2. Reconoce

Admite lo que te está pasando y acéptalo, reconoce que son parte de ti. Aunque no se sienta bien, abrígalo, recuerda que la vida no se trata de que todo sea sencillo, también tiene momentos difíciles. Es algo que debe suceder, sin más, un instante que va a pasar.

 

  • 3. Concientiza 

Una vez que has aceptado tu problema, analiza cada parte del mismo. Céntrate en cada emoción que te provoca, busca la causa de raíz, así te será más fácil contrarrestarlo y no volver a caer en el error.

 

  • 4. Libérate de culpa

Cuando logres saber qué desató tu preocupación y aceptar tu parte de la situación, abre tu alma y déjalo ir, no guardes cosas que no sirven, eres humana y puedes equivocarte, muchas veces, se vale.

 

  • 5. Supéralo

Si eres fuerte en los momentos más difíciles, poco a poco tendrás más experiencias de las cuales tomar fortaleza y salir adelante en el futuro.


Ya sabes, no sigas resistiéndote a ti misma, entre más rápido vayas sanando heridas más, podrás ir avanzando en la formación de una mejor versión de ti, y recuerda que una mujer feliz es aquella que le importa, pero no deja que eso la derrumbe.